El aumento de las cantidades de plaguicidas utilizadas en los últimos 50 años es, sin duda, alarmante. Los lactantes y los niños pequeños se encuentran entre los más sensibles a la exposición a los plaguicidas debido a sus primeras etapas de desarrollo; sus órganos, así como sus sistemas inmunológico, reproductivo y nervioso, aún se están madurando. En comparación con los adultos, consumen mayores cantidades de alimentos y agua por unidad de peso corporal, lo que da lugar a una exposición mayor y acumulada. Las tasas de absorción de sustancias químicas y elementos tóxicos son más elevadas que en los adultos, mientras que las tasas de excreción son más bajas debido a la inmadurez de la función renal.
Por lo tanto, en estos grupos vulnerables es de vital importancia abordar los efectos nocivos de la exposición a los plaguicidas, tanto prenatal como posnatal. Sin embargo, también es necesario evaluar el impacto de la exposición a los plaguicidas antes de la concepción, tanto en los futuros padres como en las futuras madres. Se trata de una laguna y un punto débil tanto en la investigación como en la normativa.
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06/12/2016 a las 16:21
exposición a sustancias químicas, medio ambiente, derechos humanos, Internacional